Cómo conservar los ajos para que no se pongan malos

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Para que no se pongan malos los ajos lo mejor es hacer una conserva, eso siempre que hagamos gran cantidad. Aprende cómo.

Hace unos días me preguntaron si conocía alguna forma de conservar los ajos para que no se pusieran malos, pregunta por otro lado un poco complicada de responder porque básicamente los ajos se ponen malos por varias razones muy diferentes las unas a las otras:

  1. Una razón puede ser precisamente por conservarlos en frío, en la nevera. Los ajos al conservarlos de esa forma van perdiendo el sabor característico a ajo haciendo que aumenten los sabores propios de la cebolla. Al fin y al cabo los ajos son parientes de la cebolla.
  2. Otra razón es que los ajos se vuelven viejos. Si estamos en temporada de ajos y nos venden unos ajos que tienen germen, el principio de lo que será raíz, es que nos han vendido unos ajos viejos, de la temporada pasada. Por mucho que queramos hacer, nada evitará que se pongan peor en poco tiempo.
  3. Otra razón de que se pongan malos los ajos es que probablemente los hemos guardado en un sitio húmedo, favoreciendo de ese modo la aparición de mohos.

Cómo conservar los ajos

Para conservar los ajos podemos hacerlo de una forma un tanto sencilla, pero bastante laboriosa. Podemos hacer ajos en conserva de la siguiente forma:

Primero los pelaremos, por cierto podemos hacerlo de la forma que nos enseñó Karla. Después los podemos blanquear, es decir cocerlos un par de minutos. Esto lo haremos para evitar que en la conserva se vuelvan de color verde.

Una vez blanqueados, enfriado y secos, los picamos y los introducimos en un ácido un par de horas. Puede ser limón o vinagre. El objetivo es hacerlo inmune a las bacterias que producen botulismo. Una vez hecho esto lo escurrimos y lo ponemos en botes que cubriríamos de aceite de oliva virgen extra.

Esta es una forma de conservar ajos durante mucho tiempo. Aunque desde mi modesta opinión lo mejor, para casa, es comprar un par de cabezas de ajo como mucho e irlos usándolos conservándolos fuera del frío y en un lugar seco.