Cómo hacer la crema de calabacín

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Elaboración de una de las recetas estrellas del verano. Ideal para comerla bien fresquita.

Si hay una receta polivalente para todo el año es la receta de la crema de calabacín. Receta de verano, o receta de invierno. La podemos comer fría o la podemos comer caliente. Ya me diréis que no es una gozada poder hacer algo tan sencillo y que nos sirva de esta forma.

Hoy os traigo esta receta, digamos que es la más clásica y básica de todas las que existen. Y es que la podéis modificar a vuestro antojo. De hecho hasta en lugar de nata hay quien le pone leche y quesitos tiernos. Otros no le ponen ni siquiera patata, de esa forma la hacen más ligera y casi que pueden prescindir de añadir nata. Y lo mejor es que podemos añadirle hierbas aromáticas y especias para ponerle un aroma y sabor diferentes.

Tiempo de elaboración | 40 minutos
Dificultad | Fácil
Personas | 4

Ingredientes

  • 1 patata mediana
  • 1 cebolla pequeña
  • 2 calabacines (600 g)
  • 1 l de agua o caldo de ave suave
  • 100 ml de nata (crema de leche)
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Pimienta, nuez moscada y sal

Elaboración de la crema de calabacín

Empezaremos cortando la cebolla y las patatas limpias en trozos pequeños. Las pocharemos a fuego suave en una olla junto con un poco de aceite de oliva.

Cuando esté blanda la cebolla añadiremos los calabacines troceados, limpios y sin piel. Mezclamos bien y dejamos un par de minutos.

Los cubrimos de agua o el caldo. Cuando empiece a hervir dejaremos 15 minutos a fuego medio-alto, que no pierda el hervor.

Después, si tiene mucho caldo o agua retiramos un poco, pero no lo tiramos por si tenemos que volver a usar. Trituramos y añadimos la nata. Todo fuera del fuego, si no la nata se corta.

Ponemos a punto de sal y pimienta y servimos caliente o fría.

Consejos y sugerencias

Si la crema de calabacín ha quedado muy espesa podemos incorporar un poco del caldo que habíamos retirado anteriormente. De esa forma quedará suave, ya que no olvidéis que una crema debe ser más ligera y suave que un puré.