Cómo se come el caviar y con qué acompañarlo

Es uno de los grandes lujos gastronómicos y como tal, conviene saber servirlo y maridarlo para disfrutarlo al máximo. Aquí te dejamos algunos consejos.

El lujoso caviar es el producto de las huevas del esturión, un pez que habita el Mar Caspio, los mares de Rusia e Irán y que también está presente en mares y ríos de Italia, España y el sur de Francia.

Estos huevos de esturión salados tienen un antiquísimo origen. Se habla de que los egipcios ya sabían salarlos para que soportaran los traslados en barco hacia el año 2400 A.C. Pero fue en el siglo XVIII cuando fue nombrado “pez real” por el rey Eduardo II de Inglaterra. Y ya luego en el siglo XIX en Estados Unidos se servía junto a las bebidas, porque su gusto salino aumentaba el consumo.

Hoy el caviar sigue siendo sinónimo de lujo y es cada vez más caro y escaso. La reglamentación dice que para que sea verdadero sólo puede venir de cuatro especies de esturión –Beluga y Osetra, los más famosos- y que deben ser criados sustentablemente, ya que varios países se prohibieron su caza.

Por eso, si tienes un caviar entre tus manos para alguna ocasión especial debes tener  en cuenta estos consejos:

  • Nunca uses utensilios o cucharas de metal para consumirlo, porque éstos arruinan su sabor.
  • Acompáñalo de sabores neutros como tostadas con queso crema, papas hervidas, blinis. Si no tienes nada de esto, puedes comerlo solo a cucharadas.
  • Evita los aderezos muy fuertes o que sean muy ácidos.
  • El huevo, en todas sus cocciones, es una pareja perfecta para el caviar.
  • Mantén siempre el caviar refrigerado a 4°C.
  • Si quieres comer el caviar solo, sírvelo a 7°C sobre escamas de hielo picado, en un recipiente de vidrio o cristal.
  • Al comerlo, el primer bocado debe ser de unos tres gramos de caviar, lo que es aproximadamente media cuchara. Esto es importante para acostumbrar el paladar. Ya en el segundo bocado puedes comer una cucharada completa (siete gramos aproximadamente).  Juega con las perlas en la boca para lograr una mayor expresión de sabores.
  • Para acompañar la complejidad de su sabor puedes beber un champagne francés, un vodka bien puro (que sea como mínimo doble destilado) o si quieres arriesgarte puedes probar con un mezcal añejo.

 

Fuente: Revista GQ

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