El exceso de vitaminas también es malo

Conoce los posibles efectos secundarios de una posible intoxicación a causa de un consumo elevado de vitaminas.

De todos son conocidas algunas de las enfermedades más comunes que ha sufrido y sufre el hombre por carecer de vitaminas en su alimentación. No hace falta enumerarlas, aunque tal vez algún día hablemos de algunas. Pero es que un exceso de vitaminas en la alimentación también resulta perjudicial, en ese caso estaríamos hablando de una intoxicación.

Y es que todos relacionamos las vitaminas como algo bueno o muy bueno y de ese modo no caemos en que tomar demasiadas vitaminas de un mismo tipo puede perjudicarnos. Hoy os vamos a contar lo que produce esta intoxicación a causa de las vitaminas.

  • Vitamina C; no se ha reconocido aún efecto tóxico alguno derivado de la ingestión de 1 g ó más de vitamina C, cantidad que por otra parte alivia los síntomas del resfriado común y otras enfermedades respiratorias, aunque dicho efecto tóxico puede aparecer, por lo que no se recomienda el consumo de dosis elevadas de vitamina C como pauta usual para la población, ante la incertidumbre de establecer su límite máximo de ingesta. Parece estar relacionado con una mayor incidencia de litiasis renal por oxalatos (metabolito de eliminación renal de la vitamina).
  • Vitamina B1 o tiamina; sólo se ha apreciado efectos tóxicos por incorporación masiva de tiamina vía parenteral, no por vía oral o digestiva.
  • Vitamina B2 o riboflavina; no se han indicado casos de toxicidad.
  • Vitamina B3 o niacina; los principales efectos desfavorables son vasodilatación, mayor utilización del glucógeno muscular, descenso de los lípidos séricos y de la movilidad de los ácidos grasos del tejido adiposo durante el ejercicio.
  • Vitamina B9 o ácido fólico; a nivel experimental, elevadas cantidades de ácido fólico producen precipitación de éste en el riñón y el consiguiente daño con hipertrofia del órgano. En la dieta un exceso de fólico (medicamentoso) puede interferir la absorción de cinc.
  • Vitamina B12 o cobalamina; no se han publicado casos de toxicidad. Respecto a la toxicidad de las vitaminas liposolubles, se pueden destacar los siguientes aspectos:
  • Vitamina A; a pesar de que elevadas cantidades de esta vitamina y otros carotenoides pueden proteger frente a ciertos tipos de neoplasias, dosis excesivamente altas puede tener efectos tóxicos como cefáleas, vómitos, alopecia, desecación de mucosas, descamación, anormalidades óseas, daños hepáticos, así como abortos y deformaciones óseas en fetos a cuyas madres se les administra dosis elevadas de retinoides en el primer trimestre de gestación.
  • Vitamina D; se puede producir hipercalcemia y hipercalciuria, provocando depósitos de calcio en tejidos blandos y daños renales y cardiovasculares irreversibles.
  • Vitamina E; es la menos tóxica de las vitaminas liposolubles, e incluso se indica que elevadas dosis de vitamina E alarga la vida, evita la proliferación de cánceres de colon y palia, en parte, los efectos de ozono, tetracloruro de carbono y tabaco, todo ello por su poder antioxidante.
  • Vitamina K; no es frecuente la intoxicación por esta vitamina, por lo que no está documentada su efecto tóxico.
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